Operador de máquinas recreativas tipo B para bares y restaurantes en la provincia de Valencia. Desde 1984 instalando, manteniendo y gestionando máquinas en la comarca de La Ribera.
Recreativos Carcaixent nació a principios de 1984 como una sociedad formada por tres socios. La primera sede fue el garaje de uno de ellos: una oficina pequeña, un taller con piezas de recambio para averías y poco más.
El día a día se pasaba fuera. Primero con un Seat Panda, después con un Renault 5 y una Renault 4 Furgoneta, los socios y trabajadores recorrían la comarca visitando establecimientos, reparando averías y abasteciendo de cambio a los clientes. En aquella época era imprescindible: las máquinas solo funcionaban con metálico, y sin monedas no había partidas.
Durante más de veinte años, tres socios y varios trabajadores mantuvieron esa dinámica: carretera, taller y barra de bar. Una forma de trabajar que nos enseñó a conocer de primera mano cada local, cada hostelero y cada rincón de La Ribera.
En los años de mayor auge del entretenimiento recreativo, Recreativos Carcaixent llegó a gestionar más de 100 máquinas de tipo A y 6 salones recreativos propios. En aquellos locales había de todo: videojuegos, máquinas de bolas, pinballs, billares, dianas y cualquier otro entretenimiento típico de los salones de la época.
Fue una etapa intensa que nos permitió crecer, formar un equipo técnico sólido y consolidar relaciones comerciales en toda la comarca. Sin embargo, como ocurrió en todo el sector, los hábitos de ocio fueron cambiando y las tendencias del mercado marcaron una nueva dirección.
Poco a poco fueron apareciendo en el mercado las primeras máquinas que entraban en la categoría de tipo B: máquinas capaces de ofrecer premios en metálico a los jugadores. Los primeros modelos que llegaron a nuestras manos tenían nombres que muchos hosteleros veteranos aún recuerdan: el Bolerín, el Minisuperfruit o las populares cataratas de monedas, que hoy en día solo se ven en algunos recintos feriales.
Fue un punto de inflexión para el sector y también para nosotros. La mecánica de juego cambiaba, la regulación se endurecía y la operativa de cada máquina exigía un conocimiento técnico y administrativo que no todos los operadores estaban preparados para asumir.
Las máquinas tipo B han experimentado una transformación tecnológica enorme desde sus orígenes. En los primeros modelos, el único medio de pago aceptado eran las monedas.
Cada semana había que recorrer todos los locales cargando metálico para que las máquinas pudieran seguir funcionando.
Más adelante llegaron los aceptadores de billetes, que permitían al jugador introducir papel moneda para jugar, aunque la máquina solo admitía billetes sin poder devolverlos.
Hoy la situación es completamente distinta. Las máquinas actuales aceptan y devuelven billetes de cualquier denominación con una rapidez y fiabilidad que deja muy atrás cualquier generación anterior. Además, incorporan pantallas de alta definición, múltiples juegos en un solo terminal y sistemas de recaudación inteligentes que facilitan la gestión tanto al operador como al hostelero.
El sector recreativo ha cambiado mucho desde 1984. La irrupción de las plataformas de juego online, las consolas domésticas y las nuevas formas de entretenimiento digital redibujaron por completo el mapa del ocio. Los salones recreativos desaparecieron y las máquinas de tipo A dejaron de ser viables.
En Recreativos Carcaixent nos adaptamos a esa realidad. Hoy estamos especializados exclusivamente en máquinas recreativas tipo B para hostelería — las comúnmente conocidas como tragaperras — y trabajamos con los principales fabricantes del mercado español: Novomatic, Cirsa/Unidesa, Zitro, GiGames y R. Franco.
Nuestro modelo es sencillo: el hostelero no invierte nada. Nosotros aportamos la máquina, nos encargamos de la instalación, el mantenimiento técnico, la gestión de la licencia de explotación y la rotación de equipos cuando es necesario. El bar obtiene un ingreso adicional sin asumir ningún riesgo económico.
Operamos principalmente en las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baixa, en la provincia de Valencia. Es la zona que conocemos palmo a palmo desde hace más de cuatro décadas: sus bares, sus hosteleros, sus hábitos de consumo y el perfil de cliente de cada municipio.
Ribera Alta: Alcàntera de Xúquer, Alberic, Algemesí, Alginet, Alzira, Benifaió, Càrcer, Carcaixent, Carlet, Guadassuar, L’Alcúdia, La Pobla Llarga, Manuel, Montserrat, Turís y otros municipios de la comarca.
Ribera Baixa: Sueca, Cullera, Almussafes, Sollana, Albalat de la Ribera, Corbera, Favara, Polinyà de Xúquer, Riola, Llaurí, Benicull de Xúquer y Fortaleny.
No somos una empresa nueva ni una multinacional que opera desde una oficina central. Llevamos desde 1984 recorriendo los mismos pueblos, atendiendo a los mismos hosteleros y resolviendo averías en persona.
Hemos reparado, instalado y gestionado máquinas mecánicas, electromecánicas y digitales. Ese recorrido nos permite diagnosticar y resolver cualquier incidencia con rapidez.
Instalación, mantenimiento, gestión de la licencia de explotación, sustitución de máquinas y asesoramiento. Todo incluido, sin inversión por parte del bar.
Somos un operador local. Cuando llamas, te atiende alguien que conoce tu local, tu zona y tu máquina. Sin centralitas, sin esperas.
Contáctanos sin compromiso y te explicamos todo: qué máquinas tenemos disponibles, cómo funciona el modelo y cuánto puedes ganar.
O llámanos al [teléfono] – Estamos en Carcaixent (Valencia)
Recreativos Carcaixent fue fundada a principios de 1984. Desde entonces hemos operado de forma continuada en la provincia de Valencia, especializándonos en máquinas recreativas tipo B para hostelería.
Nuestra zona principal de actuación son las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baixa. Cubrimos municipios como Alzira, Carcaixent, Algemesí, Sueca, Cullera, Carlet, L’Alcúdia, Alberic y muchos más. Si tienes un bar o restaurante en estas comarcas, podemos atenderte.
Trabajamos con los principales fabricantes de máquinas recreativas del mercado español: Novomatic, Cirsa/Unidesa, Zitro, GiGames y R. Franco. Nuestro catálogo incluye tanto máquinas de puntos como máquinas de bonos, y lo actualizamos constantemente para ofrecer los modelos más demandados.
La experiencia acumulada desde 1984, el conocimiento directo de la zona y un modelo de servicio integral donde el hostelero no invierte nada. Somos un operador local que atiende en persona, con tiempos de respuesta que una multinacional no puede igualar.